Definir el Problema Identificar
los Criterios de Decisión Distribuir
los pesos a los Criterios Desarrollar
las alternativas Evaluar
las Alternativas Seleccionar
la mejor Alternativa
El modelo empieza por definir el problema. Como
se noto anteriormente, un problema existe cuando hay una discrepancia
entre el estado existente y el deseado. Si usted calcula sus gastos
mensuales y encuentra que está gastando $50 más de
lo que presupuesto, tiene un problema definido.
Una vez que el responsable de tornar la decisión ha definido
el problema, el o ella necesita identificar los criterios de decisión
que serán importantes para solucionar el problema. Identificar
los criterios es importante ya que lo que una persona piensa que
es relevante, para otra persona no lo es.
Los criterios identificados son raramente iguales
en importancia. Así, el tercer paso requiere que el tomador
de decisiones sopese los criterios previamente identificados a fin
de darles la correcta prioridad en la decisión.
El cuarto paso requiere que quien toma la decisión
genere las alternativas posibles que pudieran resolver con éxito
el problema. En este paso no se hacen intentos de evaluar estas
opciones, sólo se listan.
Una vez que las alternativas se han generado,
el tomador de la decisión debe analizar críticamente
y evaluar cada una. Esto se realiza al calificar cada alternativa
o cada criterio. Las fortalezas y las debilidades de cada alternativa
se vuelven evidentes conforme se comparan con los criterios y pesos
establecidos en los pasos segundo y tercero.
El paso final en este modelo requiere calcular
la decisión final. Esto se realiza evaluando cada alternativa
contra el criterio ponderando y seleccionando la alternativa con
la calificación más alta.